Dentro de poco cumpliré 47 años, pero parece que he recorrido 100.
Son tantas las vivencias, tantas las personas, tantos los paisajes y las emociones atrapadas azarosamente, que sería mezquino de mi parte no compartirlas. Por eso, a partir de hoy comienzo a escribir mis prematuras memorias, las que concluiré el 28 de febrero de 2014.
No serán memorias cronológicas, sino más bien episodios, recuerdos repentinos o traídos a colación en algún momento de inspiración. Trataré de bregar contra mi subjetividad, aunque sé que la objetividad no existe. Trataré de contar mi propia verdad, aunque tampoco la verdad existe.
¿Por qué lo hago? Simplemente porque mi nombre está presente muchas partes debido a mi manía por recoger la historia de los pueblos del valle del Maipo y porque alguien podría interesarse en el futuro en querer develar algunos misterios de esta existencia. Que si fui de izquierda o de derecha, que si fui feliz, que si me sentí realizado, que si era ególatra o quitado de bulla, que si era optimismta o pesimista, que si me animaba la construcción antes que la destrucción, que si fui idealista o pragmático, qué cuáles fueron las mujeres que amé...en fin, cosas que a usted le importarían un soberano comino, pero a otras sí, porque en algún momento a alguien podría interesarle nuestras vidas.
Hablaré de los personajes que más admiré y de los personajes que provocan repugnancia, de los famosos y los anónimos.
jueves, 17 de febrero de 2011
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